Sin cuenta
Tus datos en las agendas de otras personas
Alguien que te conoce puede usar Datta, y en su agenda probablemente esté tu número o tu correo. Demuestra que uno de los dos es tuyo y podrás ver qué tan presente está, impedir que se trate o pedir que se borre. Sin cuenta y sin registrarte.
El límite honesto
Si alguien desinstala Datta o revoca permisos, borramos lo nuestro y dejamos de propagar, pero no podemos entrar en su teléfono a quitar lo que su sistema operativo ya tenía.